El “Santo Grial” de los dinosaurios que se descubrieron en el desierto del Sahara

Los investigadores han encontrado el Santo Grial de los dinosaurios africanos en el desierto del Sahara.

Los expertos han descubierto una nueva especie masiva de un titanosaurio que vagó por el Sahara hace más de 80 millones de años, revelando un vínculo largamente perdido entre África y Europa, durante el llamado fin de la era de los dinosaurios.

El esqueleto es el dinosaurio más completo del período Cretácico que se alimenta de plantas que se haya encontrado en el continente y ha ayudado a revelar el vínculo ancestral entre África y Europa durante el final del reinado de los grandes saurios. Llamada Mansourasaurus shahinae, la criatura tenía casi 33 pies (10 metros) de largo y pesaba alrededor de 5,5 toneladas (5,000 kg).

África, el Sahara y el gran misterio saurio

Cuando se habla de los últimos días de los dinosaurios, África es un lugar desconocido para la ciencia.

Los fósiles encontrados en el Cretácico Superior, un tiempo que oscila entre 100 y 66 millones de años atrás, son escasos.

El curso de la evolución de los dinosaurios africanos ha sido un gran misterio para los paleontólogos.

Un fósil de la mandíbula inferior de Mansourasaurusa shahinae. Crédito de la imagen: Hesham Sallam, Universidad de Mansoura

Pero en el desierto del Sahara en Egipto, los científicos han descubierto una nueva especie de dinosaurio que ayudaría a llenar estos vacíos: el Mansourasaurus shahinae.

Este reptil, comparable a un autobús escolar en tamaño, tenía un cuello alargado, comía plantas y poseía un tipo de placas de hueso incrustadas como si fueran parte de su piel.

Los restos fueron desenterrados por una expedición de la Universidad de Mansoura, en Egipto, y se dio el nombre de la criatura para honrar a esta institución académica, y promover la investigación paleontológica.

Mansourasaurus shahinae es una especie de dinosaurios clave, y un descubrimiento crucial para la paleontología egipcia y africana, según los autores.

Ayuda a abordar preguntas importantes como qué animales vivieron en esas áreas, o con qué otras especies estaban vinculadas.

Los fósiles de dinosaurios del Cretácico superior en África son escasos y difíciles de encontrar: gran parte del suelo donde se encuentran los fósiles está cubierto de vegetación frondosa, a diferencia de la facilidad que ofrecen las Montañas Rocosas, el desierto de Gobi o la Patagonia.

La situación intriga a los paleontólogos; ya que es una etapa de importantes cambios geológicos y geográficos.

Un enlace entre los continentes

Durante el reinado de los dinosaurios, durante todos los períodos Triásico y Jurásico, todos los continentes de nuestro planeta se unieron en un supercontinente llamado Pangea.

Durante el Cretáceo, sin embargo, los continentes comenzaron a separarse en la configuración conocida.

Históricamente, no ha quedado claro para los expertos qué tan bien conectada África ha estado con otras regiones del Hemisferio Sur y Europa en este momento (y en qué medida los animales africanos se habrían separado de sus vecinos y evolucionado en carriles separados).

Reconstrucción del esqueleto de Mansourasaurus Crédito de la imagen: McAfee, Carnegie MNH

El Mansourasaurus, uno de los pocos dinosaurios africanos conocidos de este período, ayuda a responder esta pregunta.

Debido a sus características peculiares, este espécimen está más relacionado con los dinosaurios europeos y asiáticos que con los encontrados en el sur de África o América del Sur.

Esto, a su vez, muestra que algunos dinosaurios podrían moverse entre África y Europa al final del reinado de los dinosaurios.

Significa que los últimos dinosaurios africanos no estaban completamente aislados, como se creía en el pasado.

El fósil de dinosaurio encontrado recientemente pertenece a una familia de dinosaurios llamada Titanosaurus, un grupo de saurópodos (cuello largo, vegetariano) común durante el Cretáceo.

Los titanosaurios son famosos por habernos proporcionado los animales terrestres más grandes que jamás hayan existido, como el Argentinosaurus, el Dreadnoughtus o el Patagotitan.

El Mansourasaurus, sin embargo, tenía un tamaño más moderado, con un peso aproximado similar al de un elefante.

Su esqueleto es importante porque resulta ser el espécimen de dinosaurio más completo descubierto hasta el final del Cretáceo en África, conservando partes del cráneo, la mandíbula infernal, el cuello, las vértebras y las costillas, la mayoría de los hombros y los brazos , partes sus patas y pedazos de placas de piel.

Los expertos se refieren al Mansourasaurus como el Santo Grial de la era de los dinosaurios en África, siendo un espécimen buscado durante mucho tiempo en la comunidad científica.

Otros científicos han comparado el descubrimiento como una pieza inicial del rompecabezas, quizás un borde o una esquina que ayudará, a partir de él, a construir la nueva figura.

Esto recién está comenzando, y esperamos que el descubrimiento de fósiles en Egipto se acelere“, dijo Hesham Sallam, autor principal del artículo y miembro del Departamento de Geología del alma mater antes mencionado.


Fuente: Nuevo dinosaurio egipcio revela un antiguo vínculo entre África y Europa