Investigadores confirman que la meditación cambia la arquitectura del cerebro

95 0
95 0

Investigadores han concluido que la meditación es beneficiosa de muchas maneras, y un reciente estudio científico ha confirmado que las técnicas de meditación pueden alterar la arquitectura del cerebro humano.

El ‘entrenamiento mental’ vuelve a conectar las neuronas y permite mejorar la empatía, gratitud y atención y ayuda a reducir el estrés.

Varios estudios científicos han demostrado la eficacia de la meditación o atención plena en la reducción de la ansiedad, dificultando el inicio de la depresión o incluso aumentar la longevidad.

Pero todavía hay muchas dudas acerca de cuáles son las técnicas más eficaces y si son capaces de tener un efecto real sobre el cerebro, alterando las conexiones de las neuronas a través de un fenómeno conocido como plasticidad.

 

Cuando la ciencia se aventura en campos desconocidos

Científicos del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales de Leipzig, Alemania, han presentado un estudio en Science Advances en el que han tratado de responder a estas preguntas.

Después de usar tres programas de entrenamiento en meditación y realizar pruebas para analizar la capacidad cerebral, medir los niveles de actividad eléctrica en el cerebro e incluso la cantidad de cortisol en la sangre para calcular los niveles de estrés, los científicos descubrieron que la meditación cambia la arquitectura de algunas áreas de la cerebro, e incluso mejora las habilidades sociales, mientras que la reducción de los niveles de ansiedad.

Dependiendo de qué programa de entrenamiento se utilice durante un período de tres meses, ciertas estructuras cerebrales cambian, así como marcadores de comportamiento entre los participantes“, dijo Sofie Valk, el primer autor del estudio, en un comunicado.

Por ejemplo, después de un entrenamiento basado en la atención, observaron que los cambios ocurrieron en áreas de la corteza cerebral asociadas con esta capacidad.

Los investigadores midieron los niveles de actividad eléctrica en el cerebro después de la meditación.

En el estudio presentado en Science Advanced los científicos escriben:

Nuestros hallazgos longitudinales indican plasticidad estructural en conocidas redes socio-afectivas y socio-cognitivas cerebrales en adultos sanos, basadas en prácticas mentales cortas diarias. Estos hallazgos podrían promover el desarrollo de intervenciones de entrenamiento mental basadas en evidencia en contextos clínicos, educativos y corporativos dirigidos a cultivar inteligencia social, motivación prosocial y cooperación.

La investigación se centró en el proyecto ReSource, un estudio a gran escala basado en un programa de entrenamiento de tres meses, en el que se practicaron varias técnicas de meditación durante 30 minutos, seis días a la semana.

Loading...

En particular, se utilizaron tres programas de formación, cada uno basado en competencias diferentes: una centrada en la atención y la introspección, otra en las competencias socio-afectivas como la compasión, la gratitud, la empatía o la gestión de las emociones difíciles y una tercera en las actividades socio-cognitivas como autopercepción.

Después de la capacitación, los investigadores trataron de medir el estado de los participantes a través de exámenes psicológicos, mide la actividad cerebral de resonancia magnética y análisis para averiguar cuáles eran los niveles de cortisol, la hormona del estrés en el cuerpo.
En el primer programa de capacitación, se mejoró la capacidad de atención de los participantes y en los otros dos se mejoró la capacidad de compasión y la adopción de diferentes perspectivas.

Estos cambios de comportamiento correspondieron al grado de plasticidad estructural del cerebro en regiones específicas de la corteza de la que dependen esas habilidades“, explicó Valk.

Nuestros resultados proporcionan una evidencia impresionante de que la plasticidad cerebral del adulto, lograda a través de un breve entrenamiento diario, puede mejorar la inteligencia social“, agregó Tania Singer, autor principal e investigador del proyecto ReSource.

Debido a que la empatía, la compasión y la capacidad de ver las cosas desde otras perspectivas son cruciales para las interacciones sociales exitosas, la resolución de conflictos o la cooperación, creemos que estos hallazgos son muy importantes para el sistema educativo y que también tienen aplicaciones clínicas“.

Además, dos módulos de capacitación enfocados en mejorar las habilidades sociales redujeron los niveles de estrés para los participantes. Los científicos descubrieron que los niveles de cortisol, la hormona del estrés, cayeron hasta en un 51 por ciento.

La causa de este fenómeno podría ser, como sugirió Veronika Engert, autor de otra investigación publicada recientemente en Science Advances, que estos ejercicios implicaban un trabajo de comunicación en parejas: el hecho de revelar información íntima a otro podía inmunizar a los participantes en la cara del miedo y la vergüenza provocados por el juicio de otras personas, y que suelen activar el estrés social.

Como destaca el estudio, se puede mejorar la calidad de las relaciones y la capacidad cooperativa de las personas con entrenamiento de meditación, mientras que la estructura de las conexiones neurales puede ser cambiada y los niveles de estrés reducidos.

Una vez que hemos entendido los efectos de las técnicas de entrenamiento mental, podemos usarlas de una manera específica para mejorar la salud mental y física“, concluyó Singer.


Fuente: Plasticidad estructural del cerebro social: cambio diferencial después del entrenamiento mental socio-afectivo y cognitivo

Loading...

Unete a la conversacion