Nuestro planeta acaba de recibir otra Bóveda del Juicio Final



Parece que últimamente, la humanidad se ha vuelto demasiado protectora? ¿O hay una razón para esto?

La nueva bóveda del día del juicio final llamada el Archivo Ártico Mundial se ha convertido en el vecino de la Boveda de Semillas Global. Asi como la Boveda de Semillas Global es para las plantas, El Archivo Artico Mundial será para el patrimonio digital del mundo y datos valiosos, un lugar seguro donde la información estará disponible cuando todos los otros sistemas en la Tierra fallen.


Hasta ahora, la Tierra sólo tenía una “bóveda del juicio final” usada para preservar las semillas de miles de plantas en el mundo para ese escenario “justo en caso”.

Sin embargo, la famosa Bóveda de Semillas Global de Svalbard tendrá ahora un vecino cerca. La nueva “bóveda del juicio final” albergará la información y los datos más importantes de la historia de la humanidad.

Oficialmente conocido como el Archivo Ártico Mundial, la bóveda se ha abierto recientemente y ya ha recibido presentaciones de dos países.

El nuevo chico en el bloque se encuentra a unos 620 millas del Polo Norte en Svalbard, Noruega.

La bóveda fue construida en una mina de carbón abandonada ‘Mina 3‘, ubicada cerca de su vecina La Boveda de semillas global.

El creador de la bóveda es una compañía llamada Piql.


Un folleto explicativo de Piql

Los datos se almacenan para soportar un desgaste significativo. Hasta ahora, documentos de Brasil y México ya han sido enviados a la bóveda.

“En su caso, [el depósito] es documentos, diferentes tipos de documentos de sus historias nacionales, como, por ejemplo, la Constitución brasileña”, dijo el fundador de la empresa a Live Science. “Para México, son documentos importantes, incluso del período inca, que es una memoria histórica muy importante”.

Para que los datos sobreviva a condiciones difíciles y años en el futuro, será almacenado en una película fotosensible, en un formato que la compañía compara con los códigos QR. Según la compañía, la película es capaz de sobrevivir por hasta 1,000 años.

“Creemos que podemos guardar los datos utilizando nuestra tecnología durante un total de 1,000 años”, dijo Katrine Loen Thomsen, de la compañía noruega de tecnología Piql, a la emisora local NRK.

Según NRK, la compañía ha llevado a cabo experimentos para demostrar que incluso si las temperaturas exteriores aumentan dramáticamente – en el caso de una guerra nuclear, por ejemplo – la película sobrevivirá por lo menos 500 años.

Además, debido a que Svalbard -una isla entre Noruega y el Polo Norte- está cerca de ser una zona desmilitarizada, las naciones de todo el mundo han acordado mantenerla libre de instalaciones militares y ocupación.

“Podemos estar razonablemente seguros de que no habrá ningún ataque militar”, dijo Pål Berg de una firma noruega de minería de carbón llamada SNSK, dijo a NRK.

Curiosamente, aunque la bóveda puede incluir innumerables depósitos de datos gubernamentales y archivos históricos, la bóveda se considera un esfuerzo capitalista, que básicamente significa que cualquiera puede pagar y tener su información almacenada para el futuro -algo que Piql llama el ” Último seguro digital”.


Fuente: El Archivo Ártico Mundial

Imagen destacada: The seed vault. Credit: Mari Tefre/Crop Trust