Una estrella alienígena ‘colisionó’ con el Sistema Solar hace 70,000 años y sus efectos aún perduran

Hace unos 70,000 años, una pequeña estrella rojiza se acercó a nuestro sistema solar y los cometas y asteroides perturbaron gravitacionalmente. Los astrónomos han verificado que el movimiento de algunos de estos objetos todavía está marcado por ese encuentro estelar.

Hace unos 70,000 años, la estrella Scholz rozó nuestro sistema solar y, aunque apenas poseía el 9% de su masa, causó cambios en las órbitas de docenas de cometas.

En 2015, cuando los astrónomos descubrieron ese evento, supusieron que no dejaba muchas consecuencias.

Crédito de la imagen: Crédito: NASA, Michael Osadciw / Universidad de Rochester, Illustration-T.Reyes

Sin embargo, los investigadores de las universidades de Cambridge (Reino Unido) y Complutense (Madrid, España) han demostrado que el evento dejó una serie de consecuencias importantes.

En principio, uno esperaría que esas posiciones se distribuyan uniformemente en el cielo, especialmente si estos objetos provienen de la nube de Oort“, dice el autor principal del estudio, Carlos de la Fuente Marcos, de la Universidad Complutense de Madrid.

Sin embargo, lo que encontramos es muy diferente: una acumulación estadísticamente significativa de radiantes“.

Al analizar las posiciones de unos 340 objetos del Sistema Solar exterior, los científicos descubrieron que varias docenas de ellos no estaban donde esperaban que estuvieran ubicados.

Además, percibieron que varios cometas siguieron trayectorias que ubican sus orígenes en diferentes lugares. A falta de más investigaciones, estos hechos diseminados por la Royal British Astronomical Society plantean nuevas preguntas sobre nuestro Sistema Solar, como la cantidad de material anteriormente en otra parte de la galaxia.

Entre los estudiosos del polémico e hipotético Planeta X, también llamado Nibiru, algunos argumentan que debido al gran tamaño y apariencia -4 veces el tamaño de Júpiter y de color rojizo- que se le ha atribuido, Nibiru no es un planeta, sino más bien una estrella, más precisamente una enana roja.

Actualmente, la estrella de Scholz es una pequeña enana roja, oscura en la constelación de Monoceros, a unos 20 años luz de distancia y moviéndose en la dirección opuesta a la de nuestro sistema solar, para nunca regresar.

Sin embargo, en el punto más cercano en su paso por el sistema solar, la estrella Scholz habría sido una estrella de magnitud 10, unas 50 veces más débil de lo que normalmente se puede ver a simple vista por la noche.

Dentro de un período de un millón de años, podrían pasar hasta 600 estrellas a 16,3 años luz de nuestro Sol, escribe Science Alert.

Sin embargo, es magnéticamente activo y puede registrar ráfagas que lo hacen brevemente miles de veces más brillante.

Entonces, es posible que la estrella Scholz fuera visible a simple vista por nuestros antepasados ​​solo hace 70,000 años.


Crédito de la imagen destacada: José A. Peñas/SINC